Hoy he llegado a la conclusión de que JAN con sus quejas lo que está reclamando es atención.
Atención de calidad.
Esta claro que somos buenos padres y dedicamos gran parte de nuestra vida a nuestro hijo, pero estoy seguro de que lo podemos hacer mejor. Es una cuestión de poner por momentos plena atención en JAN y aunque parezca fácil no lo es.
Internet, el trabajo, el teléfono, el fútbol, el ordenador… cantidad de factores externos que en ocasiones dificultan esa atención de calidad.
Hoy por fin pudo ir a la Escuela. Fue duro, porque se quedó llorando, pero luego parece que pasó buena mañana.
Por la tarde también se estuvo quejando algo y al final a la noche cayó rendido. Parece que los horarios vuelven a normalizarse.
Bueno, me voy hoy a dormir pronto, que mañana tengo un día muy intenso de trabajo…
…eso si el domingo lo dedicaré en plenitud a mi hijo.