Nos encanta comer los tres en familia. Intentamos hacer coincidir los horarios y nos sentamos con JAN en la mesa.
Es genial poder darle de comer lo mismo que nosotros y no tener que estar haciendo comidas aparte para él. No siempre puede ser así por los horarios, pero en cuanto podemos lo hacemos.
También “es total” cuando vamos a comer a algún sitio y se sienta con nosotros a la mesa, como un niño mayor. El otro día fuimos a cenar con nuestra amiga Anna y lo pasamos muy bien. No tenían trona en el sitio pero se sentó en la silla y estuvo muy integrado.
Todas estas cosas hacen que todo sea cada vez más fácil… solo faltaría que si pudieramos coincidir más tiempo los tres juntos.
Mañana otra vez al cole.