El otro día fuimos con nuestros amigos y vecinos Paco y Raquel a IKEA.
A JAN le encanta ir en el carrito, fue muy divertido.
Pero lo mejor fue cuando se nos ocurrió meterle en el túnel que venden en la zona infantil.
¡Nunca habíamos visto reptar tanto a JAN!
Se lo pasó bomba.
Cuando le fuimos a sacar se quejaba porque quería seguir dentro. Fue muy gracioso, no parábamos de reir los cuatro.
Por supuesto no nos quedó otra que comprarlo…
En casa todavía no lo hemos probado… tenemos ganas de ver si hace el mismo efecto.

